<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>segni concreti &#187; Straordinario</title>
	<atom:link href="http://www.segniconcreti.org/tag/straordinario/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.segniconcreti.org</link>
	<description>segni concreti, associazione di creativi per il sociale con sede ad Arezzo</description>
	<lastBuildDate>Mon, 30 Jun 2025 15:24:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>it-IT</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.41</generator>
	<item>
		<title>Las inflexiones del amor y el desamor: sus correlatos neurobiológicos &#8211; #ConcretaMente</title>
		<link>http://www.segniconcreti.org/las-inflexiones-del-amor-y-el-desamor-concretamente/</link>
		<comments>http://www.segniconcreti.org/las-inflexiones-del-amor-y-el-desamor-concretamente/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Dec 2018 03:23:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Segni Concreti]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[#ConcretaMente]]></category>
		<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[blog category]]></category>
		<category><![CDATA[#Esempio]]></category>
		<category><![CDATA[#Parole]]></category>
		<category><![CDATA[#SegniConcreti]]></category>
		<category><![CDATA[#Storie]]></category>
		<category><![CDATA[#‎Buongiorno‬]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[Amore]]></category>
		<category><![CDATA[Articolo]]></category>
		<category><![CDATA[caparbietà]]></category>
		<category><![CDATA[Costruire]]></category>
		<category><![CDATA[Straordinario]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎BuenosDias‬]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎GoodMorning]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.segniconcreti.org/?p=11989</guid>
		<description><![CDATA[<p>Las inflexiones del amor y el desamor: sus correlatos neurobiológicos De Marucela Juana Uscamayta Ayvar &#160; Como diría un tema musical popular en Perú, “que levante la mano quien no sufrió por amor”, o la famosa cantante Amy Winehouse “el amor es un juego perdido, más de lo que pude soportar” y como diría cualquier persona con muchos años de experiencia viviendo en este mundo y que en algún momento se arriesgó a amar “no has vivido si no amaste y sufriste por amor”. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado el desamor, la traición, o el rechazo de alguien más; no conozco a nadie, hasta este momento, quien haya tenido estas experiencias, que haya salido fácilmente y rápido de esta ola de emociones y sentimientos tan intensamente dolorosos. Según la Antropóloga Helen Fisher de la Universidad de Rutgers en EE.UU., el amor romántico no es solo una adicción muy fuerte, sino un deseo universal. Casi el 100 por ciento de todos los humanos han experimentado el amor romántico en algún momento, lo cual no se aplica necesariamente a otras adicciones, como el abuso de sustancias, el alcoholismo o la ludopatía. El amor romántico, en su máxima expresión, es una maravillosa adicción, no obstante, en el peor de los casos, conduce a la ansiedad, la depresión, al suicidio e incluso al asesinato. Estudios de escaneo cerebral, usando resonancia magnética funcional, muestran activación cerebral en las mismas regiones tanto cuando una persona está enamorada, como cuando es adicta a alguna droga, estas regiones incluyen el área tegmental ventral (VTA por sus siglas en inglés), que proyecta conexiones neuronales hacia otras áreas implicadas en el proceso, como el núcleo accumbens, el cuerpo estriado, la corteza cingulada anterior, el hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal. La dopamina es el neurotransmisor que media en la comunicación entre el VTA y el resto de las áreas. Las personas enamoradas también muestran actividad en el núcleo caudado, una antigua región del cerebro que ayuda a integrar nuestros pensamientos y sentimientos. Nuestra conducta está determinada esencialmente por las estructuras corticales y el sistema límbico; las primeras nos empujan hacia comportamientos más racionales, mientras que la segunda lo hace hacia los más instintivos, los de sobrevivencia (comer, reproducirnos, etc.). Al realizarse esas conductas, se segrega en el cerebro especialmente dopamina que provoca la sensación de placer, gracias a lo cual dirigimos nuestra conducta hacia la consecución del placer. Por lo tanto, la dopamina es la clave. Este neurotransmisor es el componente central del sistema de recompensa del cerebro. &#160; Gracias a este mecanismo, nuestro cerebro busca recompensas: el orgasmo, el chocolate, un buen vino, escuchar música, jugar, bailar, y hasta recibir likes en el Facebook, etc. Se activan señales neuronales que convergen en ese pequeño grupo de áreas cerebrales interconectadas: el núcleo accumbens, el VTA, la corteza prefrontal; este pequeño grupo de neuronas conforman la vía mesolímbica o circuito de recompensa, y es donde los humanos experimentamos en primera instancia el placer. Este mecanismo determina en muchas maneras nuestra conducta; para poder sobrevivir y reproducirnos, debemos sentir alguna recompensa al realizar actividades básicas como comer, beber o copular. Como dice Rafael Maldonado, Neurobiólogo, Neurocientífico del comportamiento de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, “El placer es un motivador esencial para el aprendizaje de determinados comportamientos esenciales para la supervivencia”. Lo mismo ocurre con los animales. Se han llevado a cabo experimentos con ratas para saber más sobre ese circuito de recompensa. Los roedores son capaces de atravesar un espacio recubierto con alambres que les dan descargas eléctricas con tal de llegar hasta una palanca y suministrarse altas dosis de placer. De acuerdo con David Linden, Neurocientífico de la Facultad de Medicina de la&#160;Universidad Johns Hopkins, el ser humano comparte con el resto de los mamíferos estos circuitos consagrados al hedonismo. No obstante, somos algo más complejos, puesto que en nuestro caso se entremezclan con otras regiones cerebrales implicadas en la toma de decisiones, la planificación, las emociones, la memoria. Y justamente lo que otorga tanta fuerza al circuito de recompensa de nuestro cerebro, es el hecho de que mediante la interconexión de este circuito con otras áreas del cerebro sumamos a lo placentero, recuerdos, asociaciones, emociones, significado social. Es así, que cuando hablamos específicamente del consumo de drogas dopaminérgicas, estas activan el circuito de recompensa causando un fuerte aumento en la liberación de dopamina. A nivel del receptor, estos aumentos provocan una señal de recompensa que desencadena el aprendizaje asociativo o condicionamiento. En este tipo de aprendizaje Pavloviano, las repetidas experiencias de recompensa son asociadas con los estímulos ambientales que las preceden y rodean. Con la exposición repetida a la misma recompensa, las células no solo disparan dopamina en respuesta a la propia recompensa, sino también, disparan una respuesta anticipada a los estímulos condicionados &#8220;las señales&#8221; que logran, reiteramos, anticipar el suministro de la recompensa. Este proceso implica los mismos mecanismos moleculares que fortalecen las conexiones sinápticas durante la formación del aprendizaje y la memoria. De esta manera, los estímulos ambientales o datos sensoriales externos que están vinculados en varias ocasiones con el uso de drogas &#8220;las señales&#8221; – el lugar o lugares donde se ha consumido la droga (lo que observamos, olemos, oímos), personas con las que se ha consumido; y estímulos internos como el estado mental antes del consumo – pueden llegar a provocar una respuesta condicionada con oleadas rápidas de liberación de dopamina que desencadenan ansia por la droga que motivan conductas de búsqueda de la droga. Finalmente, relacionamos un valor placentero con la experiencia, de manera que en el futuro podemos decidir el esfuerzo y el riesgo que estamos dispuestos a asumir para volver a obtener el placer. Como es evidente, en este proceso, la dopamina desempeña un papel esencial. Se libera en las estructuras anteriores del sistema límbico y lo que hace es anticiparnos que se va a producir el placer. Es como si nos alertara y nos preparara para ello. La liberación de esta sustancia pone en marcha una [&#8230;]</p>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/las-inflexiones-del-amor-y-el-desamor-concretamente/">Las inflexiones del amor y el desamor: sus correlatos neurobiológicos &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h1>Las inflexiones del amor y el desamor: sus correlatos neurobiológicos</h1>
<pre><a href="https://www.facebook.com/marucelajuana"><span style="color: #000000;">
De Mar<span style="color: #ff0000;">u</span>cela Juana Uscamayta Ayvar</span></a></pre>
<p><span style="color: #000000;"><strong>&nbsp;</strong></span></p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">&#8220;que levante la mano quien no sufrió por amor&#8221;</div>
<p>Como diría un tema musical popular en Perú, “que levante la mano quien no sufrió por amor”, o la famosa cantante Amy Winehouse “el amor es un juego perdido, más de lo que pude soportar” y como diría cualquier persona con muchos años de experiencia viviendo en este mundo y que en algún momento se arriesgó a amar “no has vivido si no amaste y sufriste por amor”. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos experimentado el desamor, la traición, o el rechazo de alguien más; no conozco a nadie, hasta este momento, quien haya tenido estas experiencias, que haya salido fácilmente y rápido de esta ola de emociones y sentimientos tan intensamente dolorosos.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">el amor romántico no es solo una adicción muy fuerte, sino un deseo universal</div>
<p>Según la Antropóloga <span style="color: #000000;">Helen Fisher</span> de la Universidad de Rutgers en EE.UU., el amor romántico no es solo una adicción muy fuerte, sino un deseo universal. Casi el 100 por ciento de todos los humanos han experimentado el amor romántico en algún momento, lo cual no se aplica necesariamente a otras adicciones, como el abuso de sustancias, el alcoholismo o la ludopatía. El amor romántico, en su máxima expresión, es una maravillosa adicción, no obstante, en el peor de los casos, conduce a la ansiedad, la depresión, al suicidio e incluso al asesinato. Estudios de escaneo cerebral, usando resonancia magnética funcional, muestran activación cerebral en las mismas regiones tanto cuando una persona está enamorada, como cuando es adicta a alguna droga, estas regiones incluyen el área tegmental ventral (VTA por sus siglas en inglés), que proyecta conexiones neuronales hacia otras áreas implicadas en el proceso, como el núcleo accumbens, el cuerpo estriado, la corteza cingulada anterior, el hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal. La dopamina es el neurotransmisor que media en la comunicación entre el VTA y el resto de las áreas. Las personas enamoradas también muestran actividad en el núcleo caudado, una antigua región del cerebro que ayuda a integrar nuestros pensamientos y sentimientos.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">Nuestra conducta está determinada esencialmente por las estructuras corticales y el sistema límbico; las primeras nos empujan hacia comportamientos más racionales, mientras que la segunda lo hace hacia los más instintivos, los de sobrevivencia </div>
<p>Nuestra conducta está determinada esencialmente por las estructuras corticales y el sistema límbico; las primeras nos empujan hacia comportamientos más racionales, mientras que la segunda lo hace hacia los más instintivos, los de sobrevivencia (comer, reproducirnos, etc.). Al realizarse esas conductas, se segrega en el cerebro especialmente dopamina que provoca la sensación de placer, gracias a lo cual dirigimos nuestra conducta hacia la consecución del placer. Por lo tanto, la dopamina es la clave. Este neurotransmisor es el componente central del sistema de recompensa del cerebro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Circuito-de-Recompensa.png"><img class="alignleft wp-image-11995" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Circuito-de-Recompensa-1024x547.png" alt="Circuito de Recompensa" width="300" height="160"></a>Gracias a este mecanismo, nuestro cerebro busca recompensas: el orgasmo, el chocolate, un buen vino, escuchar música, jugar, bailar, y hasta recibir likes en el Facebook, etc. Se activan señales neuronales que convergen en ese pequeño grupo de áreas cerebrales interconectadas: el núcleo accumbens, el VTA, la corteza prefrontal; este pequeño grupo de neuronas conforman la vía mesolímbica o circuito de recompensa, y es donde los humanos experimentamos en primera instancia el placer. Este mecanismo determina en muchas maneras nuestra conducta; para poder sobrevivir y reproducirnos, debemos sentir alguna recompensa al realizar actividades básicas como comer, beber o copular. Como dice <span style="color: #000000;">Rafael Maldonado</span>, Neurobiólogo, Neurocientífico del comportamiento de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, “El placer es un motivador esencial para el aprendizaje de determinados comportamientos esenciales para la supervivencia”.</p>
<p>Lo mismo ocurre con los animales. Se han llevado a cabo experimentos con ratas para saber más sobre ese circuito de recompensa. Los roedores son capaces de atravesar un espacio recubierto con alambres que les dan descargas eléctricas con tal de llegar hasta una palanca y suministrarse altas dosis de placer. De acuerdo con <span style="color: #000000;">David Linden</span>, Neurocientífico de la Facultad de Medicina de la&nbsp;Universidad Johns Hopkins, el ser humano comparte con el resto de los mamíferos estos circuitos consagrados al hedonismo. No obstante, somos algo más complejos, puesto que en nuestro caso se entremezclan con otras regiones cerebrales implicadas en la toma de decisiones, la planificación, las emociones, la memoria. Y justamente lo que otorga tanta fuerza al circuito de recompensa de nuestro cerebro, es el hecho de que mediante la interconexión de este circuito con otras áreas del cerebro sumamos a lo placentero, recuerdos, asociaciones, emociones, significado social.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">En este tipo de aprendizaje Pavloviano, las repetidas experiencias de recompensa son asociadas con los estímulos ambientales que las preceden y rodean</div>
<p>Es así, que cuando hablamos específicamente del consumo de drogas dopaminérgicas, estas activan el circuito de recompensa causando un fuerte aumento en la liberación de dopamina. A nivel del receptor, estos aumentos provocan una señal de recompensa que desencadena el aprendizaje asociativo o condicionamiento. En este tipo de aprendizaje Pavloviano, las repetidas experiencias de recompensa son asociadas con los estímulos ambientales que las preceden y rodean. Con la exposición repetida a la misma recompensa, las células no solo disparan dopamina en respuesta a la propia recompensa, sino también, disparan una respuesta anticipada a los estímulos condicionados &#8220;las señales&#8221; que logran, reiteramos, anticipar el suministro de la recompensa. Este proceso implica los mismos mecanismos moleculares que fortalecen las conexiones sinápticas durante la formación del aprendizaje y la memoria. De esta manera, los estímulos ambientales o datos sensoriales externos que están vinculados en varias ocasiones con el uso de drogas &#8220;las señales&#8221; – el lugar o lugares donde se ha consumido la droga (lo que observamos, olemos, oímos), personas con las que se ha consumido; y estímulos internos como el estado mental antes del consumo – pueden llegar a provocar una respuesta condicionada con oleadas rápidas de liberación de dopamina que desencadenan ansia por la droga que motivan conductas de búsqueda de la droga. Finalmente, relacionamos un valor placentero con la experiencia, de manera que en el futuro podemos decidir el esfuerzo y el riesgo que estamos dispuestos a asumir para volver a obtener el placer.</p>
<p>Como es evidente, en este proceso, la dopamina desempeña un papel esencial. Se libera en las estructuras anteriores del sistema límbico y lo que hace es anticiparnos que se va a producir el placer. Es como si nos alertara y nos preparara para ello. La liberación de esta sustancia pone en marcha una serie de cambios en el cerebro, así como la cascada química de neurotransmisores, opiáceos endógenos (endorfinas, encefalinas y dinorfinas), que finalmente nos generan la sensación placentera.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">“Las tres situaciones naturales que nos activan el botón del placer son el sexo, la comida y las relaciones sociales”</div>
<p>Según <span style="color: #000000;">Rafael Maldonado</span>, “Las tres situaciones naturales que nos activan el botón del placer son el sexo, la comida y las relaciones sociales”. Este circuito de recompensa, basado en buena medida en la dopamina y refinado a lo largo de miles de años de evolución, puede también activarse con acciones como el deporte o la meditación, y evidentemente también con sustancias psicoactivas.</p>
<p>Otra variable a tomar en cuenta es la atracción sexual, que en las relaciones humanas es muy poderosa, tanto que es capaz de hacernos perder la cabeza. Para Helen Fisher, la atracción, precursora mamífera del amor romántico, evolucionó para permitir que los individuos busquen a la pareja predilecta o preferida sin gastar energía y tiempo en el cortejo. Lo mismo ocurrió con el gusto por el sexo. Venimos de fábrica con un poderoso apetito sexual que nos impulsa a buscar pareja. A diferencia del resto de los mamíferos, no sólo mantenemos relaciones sexuales cuando estamos en celo, durante los periodos fértiles.</p>
<p>Cuando se está enamorado, igual que cuando se es adicto, como es predecible, se activa el circuito del placer, segregando grandes cantidades de dopamina y también norepinefrina, que está muy relacionada con el insomnio, la pérdida de apetito, temblores, taquicardia, ansiedad y miedo, algunas de las respuestas físicas típicas de esta etapa. Y serotonina, otra sustancia involucrada en la neurobiología del amor romántico. En la fase erótico-sexual, la testosterona y los estrógenos incitan la libido. Es el momento de la intensa atracción sexual. A esta fase inicial, le sigue la de fijar la preferencia de pareja; es entonces cuando se inician el amor romántico y la pasión.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">Este cóctel de elementos químicos puede impedirnos pensar o trabajar adecuadamente y, en algunos casos extremos, ocasionar episodios de comportamiento obsesivo compulsivo</div>
<p>Este cóctel de elementos químicos puede impedirnos pensar o trabajar adecuadamente y, en algunos casos extremos, ocasionar episodios de comportamiento obsesivo compulsivo. Las personas enamoradas no piensan más que en el objeto de su amor, pierden el apetito y duermen menos. Es más, se ha visto que en esta fase se desactiva la corteza prefrontal, uno de los centros del cerebro encargados de discernir; también se desactivan las zonas implicadas en la cognición y el juicio social. Por consiguiente, cuando alguien que nos atrae o la persona a quien queremos nos toca, nuestro sistema límbico recibe una estimulación sensorial a la que asocia un valor positivo y una sensación placentera. Durante el orgasmo, se desactiva el cerebelo, encargado de la coordinación muscular, y es lógico, porque durante el clímax, nuestros movimientos corporales resultan incontrolables. El placer intenso y breve da paso a una sensación persistente de bienestar, que los expertos consideran básica. Y de ello es responsable la oxitocina, una hormona que también se halla detrás de los vínculos sociales.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">Las personas enamoradas anhelan su droga, “el ser amado”; distorsionan la realidad, se tornan arriesgadas, hacen cosas peligrosas y, en ocasiones, inapropiadas, y piensan de manera obsesiva sobre su ser amado, el centro de su mundo</div>
<p>Los enamorados y los adictos quieren más. En el caso del amor romántico, no puedes esperar a ver a esa persona otra vez, te sientes mal si no te llama (una sensación parecida a la ansiedad de separación), el placer y la felicidad puede ser absoluta cuando logras tener a esa persona a tu lado. Las personas enamoradas anhelan su droga, “el ser amado”; distorsionan la realidad, se tornan arriesgadas, hacen cosas peligrosas y, en ocasiones, inapropiadas, y piensan de manera obsesiva sobre su ser amado, el centro de su mundo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y <span style="color: #000000;"><strong>¿qué pasa con el desamor?</strong></span> cuando se es rechazado, traicionado o abandonado, desprenderse de semejante vínculo afectivo es casi una tarea titánica, el sufrimiento psicológico experimentado suele ser <a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/corazonycerebro.jpg"><img class="alignleft wp-image-11996" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/corazonycerebro.jpg" alt="corazonycerebro" width="300" height="242"></a>devastador para el cerebro. Este proceso es inequívocamente muy similar al síndrome de abstinencia que padecen los adictos, una suerte de caos neuroquímico del que no es fácil desprenderse. Además, se corre el riesgo de sufrir recaídas. Y es en este punto, en el que todos los lugares donde estuvieron juntos con el ser amado, los aromas, los sonidos, las imágenes, las personas, “cualquiera de las señales” gatillan una respuesta condicionada con intensas y rápidas oleadas de liberación de dopamina que desencadenan ansia por tener al ser amado cerca otra vez, lo cual motivan conductas de búsqueda de nuestra “droga”, entonces sentimos la necesidad de contactar, y hasta de suplicar su atención, y en el peor de los casos estaríamos hablando de una manifestación de un perfil caracterizado por la dependencia afectiva, donde el síndrome de la abstinencia emocional pone a dicha persona en un estado de vulnerabilidad absoluta y sufrimiento extremo.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">cuando se es rechazado, traicionado o abandonado, desprenderse de semejante vínculo afectivo es casi una tarea titánica, el sufrimiento psicológico experimentado suele ser devastador para el cerebro</div>
<p>Por otro lado, cuando se trata de una relación teñida por la violencia, a menudo la persona (especialmente la victima dentro de la relación violenta) no puede entender por qué insiste en continuar con la relación cuando ya no le parece sana ni agradable. Esto se debe, en gran parte, al deseo de escapar de la ansiedad y angustia que siente cuando está en ausencia de “su droga” (el ser amado). Sin embargo, aunque los efectos de corta acción del aumento de los niveles de dopamina provocada por la presencia del “ser amado”, alivian temporalmente esta ansiedad y angustia, el resultado de la exposición o exposiciones prolongadas es la profundización de la disforia durante la retirada, lo que produce un círculo vicioso en la relación.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">el sufrimiento persistente es común en personas con una baja autoestima</div>
<p>Es importante mencionar que la condición psicológica marcada por el sufrimiento persistente es común en personas con una baja autoestima y que se caracterizan por una alta dependencia emocional sobre la pareja, son incapaces de cumplir el “contacto cero”, siempre encontrarán una excusa para buscar, contactar, llamar; a su vez, los dependientes emocionales generalmente son incapaces de tolerar el dolor emocional, y su reacción común es buscar más oportunidades para conseguir su objeto de adicción.</p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Corazon-e-mente-herida.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-11998" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Corazon-e-mente-herida.jpg" alt="Corazon e mente herida" width="222" height="227"></a>Por otro lado, los elementos genéticos son decisivos para entender las distintas susceptibilidades individuales a las adicciones en general, estas pueden afectar a las familias, pero también es cierto que una persona, aunque tenga la vulnerabilidad genética, no necesariamente se convertirá en adicto. Finalmente dependerá también de factores medioambientales.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">“Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado”</div>
<p>Para <span style="color: #000000;">Alfred Tennyson</span>, “Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado”. Con el ánimo de ayudar a transitar en las inflexiones de la complejidad del amor y el desamor, coincido con <span style="color: #000000;">Tennyson</span>, está bien lanzarse al vacío de las incertidumbres del amor, esto nos da la posibilidad de descubrirnos, de saber cuan adictos, dependientes y/o ignorantes emocionales somos y cuanto hemos permitido el desarrollo de nuestra corteza prefrontal, además de otros recursos &#8211; tomando en cuenta que somos seres integrales- para equilibrar las caídas y salir fortalecidos de las mismas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<h5>&nbsp;</h5>
<h5><a href="https://www.facebook.com/marucelajuana"><span style="color: #000000;">De Mar<span style="color: #ff0000;">u</span>cela Juana Uscamayta Ayvar</span></a></h5>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Maru-_Cusco_V2.jpg"><img class="alignleft wp-image-11999" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/12/Maru-_Cusco_V2.jpg" alt="" width="230" height="212"></a>MSc. Marucela Juana Uscamayta Ayvar, Neuropsicóloga, Investigadora científica del Departamento de Neurología y Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas Rio Grande Valley.</p>
<p>Nací en Cusco, Perú, estudié el pregrado en la Universidad Andina del Cusco y tuve el privilegio de estudiar la Maestría en la Universidad del Sur de Florida y en la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos de Norteamérica, así como en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.</p>
<p>Amo y respeto la naturaleza, amo a los perros y me llevo mejor con los gatos, practico el arte de la pintura, la música y el teatro y me fascina estudiar los misterios del funcionamiento del cerebro y la mente humana. Una de mis pasiones más grandes es el chocolate, que me recuerda a mi idioma materno, el Quechua, intenso, profundo y delicioso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">&nbsp;</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><div class="divider">
<div class="scroll-top">Vai su ↑</div>
</div>
</blockquote>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/las-inflexiones-del-amor-y-el-desamor-concretamente/">Las inflexiones del amor y el desamor: sus correlatos neurobiológicos &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.segniconcreti.org/las-inflexiones-del-amor-y-el-desamor-concretamente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Parole di Lulù &#8211; #ConcretaMente</title>
		<link>http://www.segniconcreti.org/parole-di-lulu-concretamente/</link>
		<comments>http://www.segniconcreti.org/parole-di-lulu-concretamente/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Nov 2018 22:54:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dalila Sansone]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[#ConcretaMente]]></category>
		<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[blog category]]></category>
		<category><![CDATA[#Esempio]]></category>
		<category><![CDATA[#Parole]]></category>
		<category><![CDATA[#SegniConcreti]]></category>
		<category><![CDATA[#Storie]]></category>
		<category><![CDATA[#‎Buongiorno‬]]></category>
		<category><![CDATA[Articolo]]></category>
		<category><![CDATA[caparbietà]]></category>
		<category><![CDATA[Costruire]]></category>
		<category><![CDATA[Niccolo Fabi]]></category>
		<category><![CDATA[Parole di Lulù]]></category>
		<category><![CDATA[Shirin Amini]]></category>
		<category><![CDATA[Straordinario]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎BuenosDias‬]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎GoodMorning]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.segniconcreti.org/?p=11662</guid>
		<description><![CDATA[<p>Parole di Lulù Di Dalila Sansone &#160; Era tempo che volevo scrivere di “Parole di Lulù” ma non è facile perché, per definizione dello stesso Niccolò Fabi, Parole di Lulù è un sentimento e i sentimenti si raccontano male, a volte si ha la tentazione di credere possano essere vissuti e basta. Parole di Lulù è una fondazione creata nel 2010 dal cantautore romano e Shirin Amini che, attorno al 30 di Agosto di ogni anno, organizza un concerto evento itinerante per raccogliere fondi a supporto di progetti legati all’infanzia e per sostenere strutture che tutelano la salute dei bambini e l’organizzazione di attività ludiche ed educative che ne accompagnino la crescita. &#160;Una descrizione che la classifica tra le tante fondazioni o iniziative che, senza scopo di lucro, operano per supplire a quello che spesso manca o è troppo carente. Tutto riduttivo. Corretto, sintetico ma del tutto insufficiente a raccontare. Ecco il verbo che mi mancava: “raccontare”, le lettere che hanno fatto da ponte tra il dolore e la forza. Il 30 agosto è il compleanno di Olivia la bambina che Niccolò e Shirin hanno perso piccolissima per una forma di meningite acuta e Lulù era il nome con cui la chiamavano. Per scrivere ho spulciato tutto il materiale possibile e la chiave è arrivata quando ho guardato il video girato in occasione del concerto del 30 Agosto 2010, il primo, una jam session improvvisata durata tutta la notte a Casale sul Treja a trenta chilometri da Roma, fuori all’aperto. Erano montanti, assi, cavi a congiungersi, oggetti a prendere forma, persone a scendere dagli autobus, abbracci e parole, poche, dette appena in incroci continui e necessari di sguardi. Tanti sorrisi, sorrisi difficili, quelli tenaci, quelli che ci vogliono stare lo stesso a dispetto della piega che istintivamente prenderebbero le labbra quando il dolore, tuo o di un altro ha intriso l’aria. In un frammento si vede Shirin montare dei pezzi del palco, alzare lo sguardo e sorridere, sorridere con gli occhi. Non ci sono spiegazioni a certi tipi di dolore, quelli irrimediabili che spaccano creando fratture non risanabili. Dall’altra parte della crepa l’onda d’urto è tale da lasciar presagire l’impossibilità di recupero, la sicurezza di trascinarsi addosso una deturpazione invisibile e costante, eppure ci sono persone, ci sono forze capaci di custodire tutto questo con rispetto e scenderci a patti. Queste persone sanno che si tratta di scegliere che cosa si intende per vivere e che vivere significa imparare il coraggio di sorridere, quello di non arrendersi a quanto non può essere cambiato, perché “la gioia come il dolore si deve conservare, si deve trasformare”. Niccolò e Shirin attraverso Lulù hanno raccontato la trasformazione come chiave di convivenza col dolore. A differenza di tante altre situazioni in cui l’intento benefico e costruttivo&#160; finiscono quasi col diventare centrali e con l’assomigliare ad una sorta di “codice di buona condotta in caso di catastrofe”, ecco Parole di Lulù ha una consistenza diversa, come se l’aspetto organizzativo, l’evento reale fossero manifestazione immanente di qualcosa di molto più grande, diffuso. Il sentimento di cui parla Niccolò che è insieme spinta e coraggio ma anche volontà e non negazione del dolore, l’opposto della chiusura. In quelle immagini e negli sguardi che scorrono sul video compaiono occhi attoniti, incapaci di capire qual è la direzione in cui guardare ma non smarriti: sono sguardi non isolati, occhi in mezzo a tutto un resto di cose che si realizzano, consapevoli del luogo in cui sono, che può non essere chiaro dove sia collocato fisicamente o emotivamente ma &#160;popolato da altri sguardi e sembra l’unica cosa che conti. E’ l’unica cosa che conti. Niccolò e Shirin hanno preso in mano quello che non sapevano e non potevano gestire e non l’hanno nascosto, l’hanno fatto per istinto e senza una progettualità di lungo corso, l’hanno fatto per sopravviversi perché quando non sai cosa fare di cosa resta di te, hai una sola scelta possibile fidarti di quello che accade e farlo accadere, lasciare che siano gli incontri per strada a guidarti. Parole di Lulù adesso è un appuntamento poco noto ma vivo, atteso, a dimostrazione del fatto che ci sono cose che possono essere fatte ed essere incisive anche senza casse di risonanza puntate ad altissimo volume e definizione. I progetti realizzati sono tanti e più disparati e toccano realtà grandi o piccolissime con la stessa identica dignità. Una punta di rammarico resta nello sfogo di Fabi che sottolinea come questo sia un Paese dove fare beneficenza (autentica aggiungo io) sia molto difficile e dove ci si trovi costretti a scontrarsi con limiti burocratici e umani che l’umanità finiscono col negarla. Il viaggio di Lulù ad ogni modo continua tutti gli anni e tutti i giorni attraverso&#160; la fondazione, a dare ragione a quel costruire che è sapere rinunciare alla perfezione o semplicemente non rinunciare alla forza che deriva dal saper essere fragili, senza vergogna e senza ostentazione e riuscire a farne concretezza. Riguardo quelle immagini, proprio quelle, e mi convinco che non esiste nulla di più potente di quanto sta dietro ad occhi che hanno pianto, capaci di sorridere ancora. Meglio di prima. &#160; &#160; &#160; &#160; www.paroledilulu.it/fondazione &#160; &#160; Dalila Sansone Abracadalbero &#8211; Parole senza radici &#160; Prima di parlare rifletto, prima di scrivere no. Le parole non hanno radici come gli alberi e non sono fatte per ancorarsi alla terra in un solo punto. Le parole sono piuttosto semi, fatte per essere sparse dal vento e le radici ce le hanno dentro, in embrione. Aspettano che ad accoglierle non sia terra ma animo fertile. Sostanzialmente estranea a me stessa, ne riconosco tratti in quello che amo, di più in quello che detesto. &#160; &#160; &#160; &#160;</p>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/parole-di-lulu-concretamente/">Parole di Lulù &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>Parole di Lulù</strong></h1>
<pre><a href="https://www.facebook.com/dalila.sansone"><span style="color: #000000;">
Di D<span style="color: #ff0000;">a</span>lila Sansone</span></a></pre>
<p><span style="color: #000000;"><strong>&nbsp;</strong></span></p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_2.jpg"><img class=" wp-image-11664 size-large alignnone" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_2-1024x512.jpg" alt="" width="980" height="490"></a></p>
<p>Era tempo che volevo scrivere di “Parole di Lulù” ma non è facile perché, per definizione dello stesso Niccolò Fabi, Parole di Lulù è un sentimento e i sentimenti si raccontano male, a volte si ha la tentazione di credere possano essere vissuti e basta.</p>
<p>Parole di Lulù è una fondazione creata nel 2010 dal cantautore romano e Shirin Amini che, attorno al 30 di Agosto di ogni anno, organizza un concerto evento itinerante per raccogliere fondi a supporto di progetti legati all’infanzia e per sostenere strutture che tutelano la salute dei bambini e l’organizzazione di attività ludiche ed educative che ne accompagnino la crescita. &nbsp;Una descrizione che la classifica tra le tante fondazioni o iniziative che, senza scopo di lucro, operano per supplire a quello che spesso manca o è troppo carente.</p>
<p style="text-align: left;">
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999"><span style="color: #000000;">Ecco il verbo che mi mancava: “raccontare”, le lettere che hanno fatto da ponte tra il dolore e la forza</span></div>
<p>Tutto riduttivo. Corretto, sintetico ma del tutto insufficiente a raccontare. Ecco il verbo che mi mancava: “raccontare”, le lettere che hanno fatto da ponte tra il dolore e la forza.</p>
<p>Il 30 agosto è il compleanno di Olivia la bambina che Niccolò e Shirin hanno perso piccolissima per una forma di meningite acuta e Lulù era il nome con cui la chiamavano.</p>
<p style="text-align: left;">Per scrivere ho spulciato tutto il materiale possibile e la chiave è arrivata quando ho guardato il video girato in occasione del concerto del 30 Agosto 2010, il primo, una jam session improvvisata durata tutta la notte a Casale sul Treja a trenta chilometri da Roma, fuori all’aperto. Erano montanti, assi, cavi a congiungersi, oggetti a prendere forma, persone a scendere dagli autobus, abbracci e parole, poche, dette appena in incroci continui e necessari di sguardi. Tanti sorrisi, sorrisi difficili, quelli tenaci, quelli che ci vogliono stare lo stesso a dispetto della piega che istintivamente prenderebbero le labbra quando il dolore, tuo o di un altro ha intriso l’aria. In un frammento si vede Shirin montare dei pezzi del palco, alzare lo sguardo e sorridere, sorridere con gli occhi.
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999"><span style="color: #000000;">Tanti sorrisi, sorrisi difficili, quelli tenaci, quelli che ci vogliono stare lo stesso a dispetto della piega che istintivamente prenderebbero le labbra quando il dolore, tuo o di un altro ha intriso l’aria. In un frammento si vede Shirin montare dei pezzi del palco, alzare lo sguardo e sorridere, sorridere con gli occhi</span></div>
</p>
<p style="text-align: left;">Non ci sono spiegazioni a certi tipi di dolore, quelli irrimediabili che spaccano creando fratture non risanabili. Dall’altra parte della crepa l’onda d’urto è tale da lasciar presagire l’impossibilità di recupero, la sicurezza di trascinarsi addosso una deturpazione invisibile e costante, eppure ci sono persone, ci sono forze capaci di custodire tutto questo con rispetto e scenderci a patti. Queste persone sanno che si tratta di scegliere che cosa si intende per vivere e che vivere significa imparare il coraggio di sorridere, quello di non arrendersi a quanto non può essere cambiato, perché <em>“la gioia come il dolore si deve conservare, si deve trasformare”</em>. Niccolò e Shirin attraverso Lulù hanno raccontato la trasformazione come chiave di convivenza col dolore. A differenza di tante altre situazioni in cui l’intento benefico e costruttivo&nbsp; finiscono quasi col diventare centrali e con l’assomigliare ad una sorta di “codice di buona condotta in caso di catastrofe”, ecco Parole di Lulù ha una consistenza diversa, come se l’aspetto organizzativo, l’evento reale fossero manifestazione immanente di qualcosa di molto più grande, diffuso. Il sentimento di cui parla Niccolò che è insieme spinta e coraggio ma anche volontà e non negazione del dolore, l’opposto della chiusura.</p>
<p>In quelle immagini e negli sguardi che scorrono sul video compaiono occhi attoniti, incapaci di capire qual è la direzione in cui guardare ma non smarriti: sono sguardi non isolati, occhi in mezzo a tutto un resto di cose che si realizzano, consapevoli del luogo in cui sono, che può non essere chiaro dove sia collocato fisicamente o emotivamente ma &nbsp;popolato da altri sguardi e sembra l’unica cosa che conti. E’ l’unica cosa che conti.</p>
<p>Niccolò e Shirin hanno preso in mano quello che non sapevano e non potevano gestire e non l’hanno nascosto, l’hanno fatto per istinto e senza una progettualità di lungo corso, l’hanno fatto per sopravviversi perché quando non sai cosa fare di cosa resta di te, hai una sola scelta possibile fidarti di quello che accade e farlo accadere, lasciare che siano gli incontri per strada a guidarti.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999"><span style="color: #000000;">Parole di Lulù adesso è un appuntamento poco noto ma vivo, atteso, a dimostrazione del fatto che ci sono cose che possono essere fatte ed essere incisive anche senza casse di risonanza puntate ad altissimo volume e definizione. I progetti realizzati sono tanti e più disparati e toccano realtà grandi o piccolissime con la stessa identica dignità</span></div>
<p>Parole di Lulù adesso è un appuntamento poco noto ma vivo, atteso, a dimostrazione del fatto che ci sono cose che possono essere fatte ed essere incisive anche senza casse di risonanza puntate ad altissimo volume e definizione. I progetti realizzati sono tanti e più disparati e toccano realtà grandi o piccolissime con la stessa identica dignità. Una punta di rammarico resta nello sfogo di Fabi che sottolinea come questo sia un Paese dove fare beneficenza (autentica aggiungo io) sia molto difficile e dove ci si trovi costretti a scontrarsi con limiti burocratici e umani che l’umanità finiscono col negarla. Il viaggio di Lulù ad ogni modo continua tutti gli anni e tutti i giorni attraverso&nbsp; la fondazione, a dare ragione a quel costruire che<em> è sapere rinunciare alla perfezione </em>o semplicemente non rinunciare alla forza che deriva dal saper essere fragili, senza vergogna e senza ostentazione e riuscire a farne concretezza.</p>
<p>Riguardo quelle immagini, proprio quelle, e mi convinco che non esiste nulla di più potente di quanto sta dietro ad occhi che hanno pianto, capaci di sorridere ancora. Meglio di prima.</p>
<p>&nbsp;<a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_1.jpg"><img class=" size-large wp-image-11663 alignnone" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_1-1024x512.jpg" alt="Parole di Lulù_1" width="980" height="490"></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">&nbsp;<a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_3.jpg"><img class=" wp-image-11665 size-large alignnone" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/11/Parole-di-Lulù_3-1024x512.jpg" alt="Parole di Lulù_3" width="980" height="490"></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<h5><span style="text-decoration: underline; color: #000000;"><a style="color: #000000; text-decoration: underline;" href="http://www.paroledilulu.it/fondazione/">www.<span style="color: #ff0000; text-decoration: underline;">paroledilulu.it</span>/fondazione</a></span></h5>
<h5>&nbsp;</h5>
<hr />
<h5>&nbsp;</h5>
<h5><a href="https://www.facebook.com/dalila.sansone"><span style="color: #000000;">D<span style="color: #ff0000;">a</span>lila Sansone<br />
</span></a>Abracadalbero &#8211; Parole senza radici</h5>
<div id="attachment_10597" style="width: 260px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/07/Dalila-Sansone_ConcretaMente1.jpg"><img class="wp-image-10597" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/07/Dalila-Sansone_ConcretaMente1.jpg" alt="Dalila-Sansone_ConcretaMente" width="250" height="250"></a><p class="wp-caption-text">Dalila Sansone &#8211; Foto: Alessandro Schinco</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000;">Prima di parlare rifletto, prima di scrivere no.</span></p>
<p>Le parole non hanno radici come gli</p>
<p>alberi e non sono fatte per ancorarsi alla terra in un solo punto.<br />
Le parole sono piuttosto semi, fatte per essere sparse dal vento e le radici ce le hanno dentro, in embrione.<br />
Aspettano che ad accoglierle non sia terra ma animo fertile.</p>
<p>Sostanzialmente estranea a me stessa, ne riconosco tratti in quello che amo, di più in quello che detesto.</p>
<p><span style="color: #000000;">&nbsp;</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><div class="divider">
<div class="scroll-top">Vai su ↑</div>
</div>
</blockquote>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/parole-di-lulu-concretamente/">Parole di Lulù &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.segniconcreti.org/parole-di-lulu-concretamente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ordinaria caparbietà &#8211; #ConcretaMente</title>
		<link>http://www.segniconcreti.org/ordinaria-caparbieta-concretamente/</link>
		<comments>http://www.segniconcreti.org/ordinaria-caparbieta-concretamente/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2018 14:49:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Dalila Sansone]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[#ConcretaMente]]></category>
		<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[blog category]]></category>
		<category><![CDATA[#Esempio]]></category>
		<category><![CDATA[#Parole]]></category>
		<category><![CDATA[#SegniConcreti]]></category>
		<category><![CDATA[#Storie]]></category>
		<category><![CDATA[#‎Buongiorno‬]]></category>
		<category><![CDATA[Articolo]]></category>
		<category><![CDATA[caparbietà]]></category>
		<category><![CDATA[Carla Ravaioli]]></category>
		<category><![CDATA[Franca Viola]]></category>
		<category><![CDATA[Ilaria Cucchi]]></category>
		<category><![CDATA[Mimmo Lucano]]></category>
		<category><![CDATA[Ordinario]]></category>
		<category><![CDATA[Punti di vista]]></category>
		<category><![CDATA[Straordinario]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎BuenosDias‬]]></category>
		<category><![CDATA[‪#‎GoodMorning]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.segniconcreti.org/?p=11517</guid>
		<description><![CDATA[<p>Ordinaria caparbietà Di Dalila Sansone   È di questi giorni la svolta sul caso Cucchi, la dichiarazione che riapre i termini del processo e dopo nove anni di vergogna istituzionale e giudiziaria ammette una verità nota ma da dimostrare, ché si taccia di essere meno vera se non dimostrata la verità. Il caso Cucchi è inevitabilmente legato al volto di Ilaria, sua sorella, una moderna dea della giustizia che ha lottato senza tregua perché la verità fosse scritta nero su bianco, perché non basta saperla, ci sono cose che non basta sapere, devono essere messe nero su bianco e una verità nero su bianco conta persino più del fatto che i colpevoli paghino, per un semplice fatto: che non resti impunita, che sia condannata e non si ripeta. E’ questo il senso della giustizia, è questa la ragione per cui è giusto definirla dea della giustizia, una sua personificazione. Una mia amica nel parlare di Ilaria mi ha detto: è stupefacente l’ordinaria caparbietà di questa donna. Ordinaria caparbietà, ecco! Ecco perché la personificazione con una divinità astratta non stona: è nell’ordinario che si sovverte l’ordine delle cose, molto più e con maggiore presunzione di durabilità rispetto alle rivoluzioni. E’ una riflessione che ho maturato in parallelo, mettendo insieme sentimenti di altri ad un lavoro che per altre ragioni stavo portando avanti. Mentre si parlava della svolta del caso Cucchi e a Ilaria si rendeva merito riconosciuto (sebbene sia rimasto lo stesso del primo giorno della sua battaglia), cercavo di ricostruire nella maniera più precisa possibile l’iter giuridico dell’abolizione della rilevanza penale della causa d’onore. No, non sono un giurista. Avevo iniziato a farlo perché casualmente un giorno ho citato Franca Viola e ho scoperto che il mio interlocutore non capiva a cosa mi riferissi. Così ho iniziato un piccolo sondaggio tra tutte le persone che incontravo, per una settimana. Solo tre di loro conoscono Franca Viola. Ecco Franca Viola è la Regina senza Re di cui parla una bellissima ballata popolare di Otello Profazio, che nel ritornello recita “su i picculi cose che cambiano o mundo e chiddi quadratu lo mutano an tundo” (sono le piccole cose che cambiano il mondo e da quadrato lo rendono tondo). Franca Viola fu la prima donna nel 1966, ad Alcamo in Sicilia, a rifiutare il matrimonio riparatore previsto dal codice penale all’art. 544. L’ordinamento italiano consentiva che in caso di matrimonio si estinguesse il reato di stupro per il colpevole ed eventuali complici. Il parallelismo con Ilaria Cucchi? L’ordinaria caparbietà di Franca. Aveva diciotto anni, per l’epoca non era nemmeno maggiorenne ed era figlia di contadini nell’entroterra siciliano. Non era una femminista, tanto meno un’eroina, solo una ragazza bellissima che non voleva sposare il nipote di un malavitoso locale, e non lo ha voluto nemmeno dopo che lui l’ha segregata per otto giorni, stuprandola per poi “riconsegnarla” alla famiglia e chiederne la mano. Non oso nemmeno immaginare lo strazio della violenza su una bambina appena diventata donna ma meno ancora cosa abbia provato di fronte alla riprovazione sociale per la sua scelta. Lei non voleva, non ha rilasciato interviste, ha continuato a vivere ad Alcamo e salutare i complici del suo aguzzino incontrandoli per strada. Nel 2014 è stata insignita dell’onorificenza di Grande Ufficiale al merito della Repubblica e in quell’occasione pronunciò un umilissimo discorso in cui disse che il suo non fu un gesto coraggioso, si era limitata a fare quello che le diceva il suo cuore, si descrisse come una ragazza semplicemente orgogliosa e che quel che fece, fu possibile grazie all’appoggio di due uomini, suo padre che se ne fregò di motivazioni d’onore riconosciute persino dall’ordinamento giuridico e chi la sposò poi, nonostante il tentativo di allontanamento di Franca, che temeva ritorsioni nei suoi confronti da parte della famiglia del suo carnefice. L’art. 544 del codice penale fu abrogato nel 1981 e lo stupro viene riconosciuto reato contro la persona e non contro la morale nel 1996, trent’anni dopo. L’altro ieri, come dice Franca. Ordinaria caparbietà, come quella della senatrice che propose la legge di abrogazione nel 1979. Li ho letti gli atti delle discussioni parlamentari, consegnano il ritratto di un Paese ancorato a macigni di inamovibilità culturale ed emotiva. Si chiamava Carla Ravaioli, il suo nome l’ho letto sul testo della proposta di legge e della legge approvata poi il 5 agosto del 1981. Se digitate su google il nome di Carla Ravaioli, trovate qualche suo scritto e generiche biografie, nessuna delle quali la riporta come prima firmataria di una legge che ha significato diventare un po’ più civili, se non umani e comunque tardi. Ordinaria caparbietà è quella di chi ha imparato che è un delitto non rubare il pane quando si ha fame (De Andrè), di quelli a cui il cuore non dà di continuare davanti a qualcuno che soffre senza poterlo impedire (Leopardi). Adesso penso a Mimmo Lucano e all’esperienza di Riace, punta dell’iceberg di un colosso di resistenza alle derive di civiltà a cui assistiamo noi, che le battaglie per la civiltà non le abbiamo mai fatte. Forse bisogna imparare a sostituire il termine civiltà con umanità e quello di rivoluzione (o cambiamento per quelli a cui il termine rivoluzione fa venire la pelle d’oca) con ordinaria caparbietà. La rilevanza giuridica della causa d’onore ha iniziato a scricchiolare quando Franca Viola è entrata in un commissariato a denunciare il suo stupratore, guardatelo il suo viso appoggiata alla scrivania in quei giorni, poi guardate quello di Ilaria Cucchi che tiene lo sguardo alto anche quando il dolore deve strozzarle ogni organo interno e sente infangare la memoria di suo fratello e poi, ancora, quello di Mimmo Lucano che prende le sue cose e viene costretto ad andarsene da dove è stato semplicemente un uomo. Poi cercate arroganza e compiacimento nelle loro voci. Come? Non ci sono? Ecco è questa l’ordinaria caparbietà, le sembianze che prende la giustizia in mezzo a noi comuni mortali e che, a noi comuni mortali, il mondo lo rende migliore. &#160; &#160; [&#8230;]</p>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/ordinaria-caparbieta-concretamente/">Ordinaria caparbietà &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>Ordinaria caparbietà<br />
</strong></h1>
<pre><a href="https://www.facebook.com/dalila.sansone"><span style="color: #000000;">
Di D<span style="color: #ff0000;">a</span>lila Sansone</span></a></pre>
<p><span style="color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Ilaria-Cucchi-1350.jpg"><img class="alignnone wp-image-11521" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Ilaria-Cucchi-1350.jpg" alt="" width="900" height="367" /></a></p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">ci sono cose che non basta sapere, devono essere messe nero su bianco e una verità nero su bianco conta persino più del fatto che i colpevoli paghino, per un semplice fatto: che non resti impunita, che sia condannata e non si ripeta</div>
<p>È di questi giorni la svolta sul caso Cucchi, la dichiarazione che riapre i termini del processo e dopo nove anni di vergogna istituzionale e giudiziaria ammette una verità nota ma da dimostrare, ché si taccia di essere meno vera se non dimostrata la verità. Il caso Cucchi è inevitabilmente legato al volto di Ilaria, sua sorella, una moderna dea della giustizia che ha lottato senza tregua perché la verità fosse scritta nero su bianco, perché non basta saperla, ci sono cose che non basta sapere, devono essere messe nero su bianco e una verità nero su bianco conta persino più del fatto che i colpevoli paghino, per un semplice fatto: che non resti impunita, che sia condannata e non si ripeta. E’ questo il senso della giustizia, è questa la ragione per cui è giusto definirla dea della giustizia, una sua personificazione.</p>
<p>Una mia amica nel parlare di Ilaria mi ha detto: è stupefacente l’ordinaria caparbietà di questa donna. Ordinaria caparbietà, ecco! Ecco perché la personificazione con una divinità astratta non stona: è nell’ordinario che si sovverte l’ordine delle cose, molto più e con maggiore presunzione di durabilità rispetto alle rivoluzioni. E’ una riflessione che ho maturato in parallelo, mettendo insieme sentimenti di altri ad un lavoro che per altre ragioni stavo portando avanti.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999"><em>su i picculi cose che cambiano o mundo e chiddi quadratu lo mutano an tundo</em></div>
<p>Mentre si parlava della svolta del caso Cucchi e a Ilaria si rendeva merito riconosciuto (sebbene sia rimasto lo stesso del primo giorno della sua battaglia), cercavo di ricostruire nella maniera più precisa possibile l’iter giuridico dell’abolizione della rilevanza penale della causa d’onore. No, non sono un giurista. Avevo iniziato a farlo perché casualmente un giorno ho citato Franca Viola e ho scoperto che il mio interlocutore non capiva a cosa mi riferissi. Così ho iniziato un piccolo sondaggio tra tutte le persone che incontravo, per una settimana. Solo tre di loro conoscono Franca Viola. Ecco Franca Viola è la Regina senza Re di cui parla una bellissima ballata popolare di Otello Profazio, che nel ritornello recita “<em>su i picculi cose che cambiano o mundo e chiddi quadratu lo mutano an tundo” </em>(sono le piccole cose che cambiano il mondo e da quadrato lo rendono tondo).</p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Franca-Viola.jpg"><img class=" size-full wp-image-11523 alignleft" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Franca-Viola.jpg" alt="Franca Viola" width="268" height="188" /></a>Franca Viola fu la prima donna nel 1966, ad Alcamo in Sicilia, a rifiutare il matrimonio riparatore previsto dal codice penale all’art. 544. L’ordinamento italiano consentiva che in caso di matrimonio si estinguesse il reato di stupro per il colpevole ed eventuali complici.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">l’art. 544 del codice penale fu abrogato nel 1981 e lo stupro viene riconosciuto reato contro la persona e non contro la morale nel 1996, trent’anni dopo. L’altro ieri, come dice Franca.</div>
<p>Il parallelismo con Ilaria Cucchi? L’ordinaria caparbietà di Franca. Aveva diciotto anni, per l’epoca non era nemmeno maggiorenne ed era figlia di contadini nell’entroterra siciliano. Non era una femminista, tanto meno un’eroina, solo una ragazza bellissima che non voleva sposare il nipote di un malavitoso locale, e non lo ha voluto nemmeno dopo che lui l’ha segregata per otto giorni, stuprandola per poi “riconsegnarla” alla famiglia e chiederne la mano. Non oso nemmeno immaginare lo strazio della violenza su una bambina appena diventata donna ma meno ancora cosa abbia provato di fronte alla riprovazione sociale per la sua scelta. Lei non voleva, non ha rilasciato interviste, ha continuato a vivere ad Alcamo e salutare i complici del suo aguzzino incontrandoli per strada. Nel 2014 è stata insignita dell’onorificenza di Grande Ufficiale al merito della Repubblica e in quell’occasione pronunciò un umilissimo discorso in cui disse che il suo non fu un gesto coraggioso, si era limitata a fare quello che le diceva il suo cuore, si descrisse come una ragazza semplicemente orgogliosa e che quel che fece, fu possibile grazie all’appoggio di due uomini, suo padre che se ne fregò di motivazioni d’onore riconosciute persino dall’ordinamento giuridico e chi la sposò poi, nonostante il tentativo di allontanamento di Franca, che temeva ritorsioni nei suoi confronti da parte della famiglia del suo carnefice. L’art. 544 del codice penale fu abrogato nel 1981 e lo stupro viene riconosciuto reato contro la persona e non contro la morale nel 1996, trent’anni dopo. L’altro ieri, come dice Franca.</p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Carla-Ravaioli.jpg"><img class="alignleft wp-image-11522" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/Carla-Ravaioli.jpg" alt="Carla Ravaioli" width="268" height="354" /></a>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">ordinaria caparbietà, come quella della senatrice che propose la legge di abrogazione nel 1979</div>
<p>Ordinaria caparbietà, come quella della senatrice che propose la legge di abrogazione nel 1979. Li ho letti gli atti delle discussioni parlamentari, consegnano il ritratto di un Paese ancorato a macigni di inamovibilità culturale ed emotiva. Si chiamava Carla Ravaioli, il suo nome l’ho letto sul testo della proposta di legge e della legge approvata poi il 5 agosto del 1981. Se digitate su google il nome di Carla Ravaioli, trovate qualche suo scritto e generiche biografie, nessuna delle quali la riporta come prima firmataria di una legge che ha significato diventare un po’ più civili, se non umani e comunque tardi.</p>
<p>Ordinaria caparbietà è quella di chi ha imparato che è un delitto non rubare il pane quando si ha fame (De Andrè), di quelli a cui il cuore non dà di continuare davanti a qualcuno che soffre senza poterlo impedire (Leopardi). Adesso penso a Mimmo Lucano e all’esperienza di Riace, punta dell’iceberg di un colosso di resistenza alle derive di civiltà a cui assistiamo noi, che le battaglie per la civiltà non le abbiamo mai fatte.</p>
<p>Forse bisogna imparare a sostituire il termine civiltà con umanità e quello di rivoluzione (o cambiamento per quelli a cui il termine rivoluzione fa venire la pelle d’oca) con ordinaria caparbietà.</p>
<div class="shortcode-block-quote-right" style="color:#999999">penso a Mimmo Lucano e all’esperienza di Riace, punta dell’iceberg di un colosso di resistenza alle derive di civiltà a cui assistiamo noi, che le battaglie per la civiltà non le abbiamo mai fatte</div>
<p>La rilevanza giuridica della causa d’onore ha iniziato a scricchiolare quando Franca Viola è entrata in un commissariato a denunciare il suo stupratore, guardatelo il suo viso appoggiata alla scrivania in quei giorni, poi guardate quello di Ilaria Cucchi che tiene lo sguardo alto anche quando il dolore deve strozzarle ogni organo interno e sente infangare la memoria di suo fratello e poi, ancora, quello di Mimmo Lucano che prende le sue cose e viene costretto ad andarsene da dove è stato semplicemente un uomo. Poi cercate arroganza e compiacimento nelle loro voci.</p>
<p>Come? Non ci sono? Ecco è questa l’ordinaria caparbietà, le sembianze che prende la giustizia in mezzo a noi comuni mortali e che, a noi comuni mortali, il mondo lo rende migliore.</p>
<p><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/mimmo-lucano-2.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-11524" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/10/mimmo-lucano-2.jpg" alt="mimmo lucano-2" width="1000" height="563" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<h5><a href="https://www.facebook.com/dalila.sansone"><span style="color: #000000;">D<span style="color: #ff0000;">a</span>lila Sansone<br />
</span></a>Abracadalbero &#8211; Parole senza radici</h5>
<div id="attachment_10597" style="width: 260px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/07/Dalila-Sansone_ConcretaMente1.jpg"><img class="wp-image-10597" src="http://www.segniconcreti.org/wp-content/uploads/2018/07/Dalila-Sansone_ConcretaMente1.jpg" alt="Dalila-Sansone_ConcretaMente" width="250" height="250" /></a><p class="wp-caption-text">Dalila Sansone &#8211; Foto: Alessandro Schinco</p></div>
<p><span style="color: #000000;">Prima di parlare rifletto, prima di scrivere no.</span></p>
<p>Le parole non hanno radici come gli alberi e non sono fatte per ancorarsi alla terra in un solo punto.<br />
Le parole sono piuttosto semi, fatte per essere sparse dal vento e le radici ce le hanno dentro, in embrione.<br />
Aspettano che ad accoglierle non sia terra ma animo fertile.</p>
<p>Sostanzialmente estranea a me stessa, ne riconosco tratti in quello che amo, di più in quello che detesto.</p>
<p><span style="color: #000000;"> </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><div class="divider">
<div class="scroll-top">Vai su ↑</div>
</div>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>L'articolo <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org/ordinaria-caparbieta-concretamente/">Ordinaria caparbietà &#8211; #ConcretaMente</a> sembra essere il primo su <a rel="nofollow" href="http://www.segniconcreti.org">segni concreti</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.segniconcreti.org/ordinaria-caparbieta-concretamente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
